Las ventajas del plegado metálico van más allá de las tradicionales chapas planas. El plegado metálico curvo permite la creación de formas y superficies tridimensionales, ofreciendo aún más posibilidades de diseño. Esta capacidad es particularmente valiosa en la producción de elementos arquitectónicos curvos, componentes de muebles y esculturas artísticas, donde se desean curvas suaves y continuas. La versatilidad y adaptabilidad del plegado metálico lo convierten en una técnica indispensable en las prácticas metalúrgicas contemporáneas.