El estampado de metales es ampliamente utilizado en la industria automotriz para la fabricación de componentes como chasis, soportes y piezas de motor. Su rentabilidad y capacidad para mantener una calidad constante lo convierten en un proceso esencial en la producción masiva de piezas de automóviles. La contribución del estampado metálico a la racionalización de la producción y la reducción de costes lo ha convertido en la columna vertebral del proceso de fabricación de automóviles.